Protección respiratoria

La calidad del aire que respiramos es vital y por ello es imprescindible contar con una protección respiratoria de calidad para facilitar el trabajo de los profesionales y preservar su salud y su seguridad. Para determinar la protección más adecuada podemos recurrir a la regla de IESI:

 

  • I – Identificar el peligro en cuanto a vapores, vapores metálicos, polvo, gases…
  • E – Evaluar el riesgo según las normas de seguridad y utilizar protección para la piel, los ojos y el cuerpo.
  • S – Seleccionar el equipo: máscara de gases y vapores, mascarilla auto filtrante, suministro de aire y equipo motorizado.
  • I – Información de uso y ajuste del equipo para conseguir una protección de calidad.

 

A la hora de elegir las mascarillas de protección es importante contar con la información necesario para tomar la decisión correcta. Los riesgos más importantes en un entorno de trabajo son invisibles como las partículas finas o los aerosoles. Un contacto prolongado puede favorecer el desarrollo de enfermedades graves. 

 

Para protegerse de estos riesgos contamos con mascarillas filtrantes o también conocidas como partícula de filtrado de media máscara o máscaras de partículas finas. Ofrecen protección contra aerosoles aceitosos, acuosos, humo y partículas finas. Se ajusta a la norma de la UE EN 149 y tiene las clases de protección FFP1, FFP2 y FFP3.

 

 

Cómo funciona una mascarilla

Las mascarillas filtrantes protegen del polvo, el humo y la neblina acuosa (aerosoles), pero, por el contrario, no ofrecen ninguna protección contra el vapor y el gas. El sistema de clasificación de protección cuenta con las siglas FFP (en inglés Filtering Facepiece) que significa “máscara filtrante”. Se trata de una máscara que cubre la boca y la nariz con distintos materiales de filtración. Es obligatoria en los entornos de trabajo que exceden la concentración máxima de polvo, humo o aerosoles permitida en la respiración del aire. (MAK).

 

Las distintas categorías de protección FFP1, FFP2 y FFP3 protegen en relación al filtrado de partículas de hasta 0,6 micras y de las concentraciones de contaminantes. Si intentas evitar las fugas en la boca y la nariz con una tecnología avanzada en el filtrado para evitar el paso de partículas nocivas. Estos son los niveles de protección de las mascarillas:

 

  • FFP1: protección de tipo atóxico y no fibrogénicos de polvo. La inhalación de estas partículas puede irritar las vías respiratorias y causar malos olores. La fuga total puede elevarse a un máximo del 25%. Estas máscaras pueden aplicar una transgresión MAK de valor cuatro y se utilizan en entornos donde no es habitual los tipos venenosos ni fibrogénicos de polvo y aerosoles. Su uso está supeditado a que las medidas máximas de transgresión concentración no superen el valor específico de la industria multiplicado por cuatro. Se usan mucho en el sector de la construcción y la industria alimentaria.
  • FFP2: Protege de la firma y tipo de fluidos nocivos como polvo, humo y aerosoles. Las  partículas pueden ser fibrogénicas que irritan el sistema respiratorio con rapidez y pueden reducir la elasticidad del tejido pulmonar a más largo plazo. La fuga total puede llegar a un máximo del 11%, con un MAK transgresión de valor diez. Se utilizan en entornos donde las partículas nocivas y mutagénicas se pueden encontrar en el aire con facilidad, como en la industria metalúrgica y la minería, donde se está en contacto frecuente con los aerosoles, el humo y la niebla, con importantes riesgos para las vías respiratorias. 
  • FFP3: protege frente a partículas venenosas de polvo, humo y aerosoles, también virus, bacterias y esporas de hongos oncogénicos y radiactivas que pueden filtrarse por estas máscaras respiratorias. La fuga total puede llegar a un máximo del 5%, con un MAK transgresión al valor treinta. Son las mascarillas que ofrecen mayor protección contra la contaminación del aire. Filtra el 99% de las partículas oncogénicas, venenosas y radiactivas que miden hasta 0,6 micras. Se suelen usar a menudo en la industria química.

 

En Indumentum conocemos todas las mascarillas en los distintos niveles de protección y sabemos cuál es la que necesita cada empresa dependiendo de su sector de producción.

 

No dudes en consultarnos para que uno de nuestros especialistas te asesore como te mereces.